Estimados colegas, comparto mi opinión sobre esta noticia: la incertidumbre sobre el contrato de la Nueva Carretera Central y las demandas de cambio de trazo en Cieneguilla revelan una crisis de gestión que pone en riesgo la infraestructura más importante del país; la falta de un blindaje legal preventivo es el verdadero cuello de botella.
Este escenario no es simplemente un conflicto social o técnico, sino una falla crítica en la estructuración legal y la gestión de riesgos contractuales. Cuando un proyecto de esta magnitud enfrenta pedidos de cancelación o falta de información oficial, la vulnerabilidad del Estado y de los contratistas aumenta exponencialmente, abriendo la puerta a arbitrajes millonarios y paralizaciones indefinidas. La oportunidad para las empresas y entidades públicas radica en blindar estos procesos desde su origen con una arquitectura legal que anticipe los conflictos sociales y técnicos como contingencias contractuales gestionables, asegurando la continuidad operativa frente a la inestabilidad.
La asesoría especializada en contratación pública y arbitraje de inversiones es el único mecanismo efectivo para transformar la incertidumbre en seguridad jurídica y viabilidad económica. Quienes omitan esta visión experta están condenados a ver sus inversiones diluirse en procesos judiciales interminables que pudieron evitarse con un diseño contractual robusto. Predigo que solo los proyectos que integren una estrategia legal de alta especialización desde sus etapas tempranas lograrán ejecutarse con éxito, evitando que las deficiencias del sistema actual socaven la rentabilidad y el desarrollo nacional.
#ContrataciónPública #Arbitraje #Licitaciones #Perú #EstudioBonnett #InversiónPública #Abogado
Fuente Original: Leer noticia completa aquí
